Namibia tiene fama de ser uno de los países africanos más sencillos para viajar por libre, y esa fama es, en general, merecida. El tráfico es escaso, la infraestructura turística funciona y la mayoría de los visitantes hace un viaje sin el menor incidente. Pero los riesgos que existen son concretos, y no son los que suelen preocupar a la gente antes de llegar.
Lo más útil que puedes entender es esto: en Namibia, el riesgo es la carretera. Casi todo lo demás es secundario.
La seguridad vial va primero, con diferencia
El incidente grave característico entre los visitantes es el vuelco de un solo vehículo en grava. Les ocurre a conductores competentes que trasladan los hábitos del asfalto a una superficie suelta, hacen un único movimiento brusco y pierden la parte trasera del coche. No es nada exótico ni mala suerte: es la consecuencia previsible de la velocidad en grava.
Todo lo demás en materia de seguridad vial se deriva de ahí: modera la velocidad en grava, no corrijas en exceso si el coche derrapa y trata cada cambio de rasante sin visibilidad como si hubiera algo al otro lado. Nuestra guía para conducir en Namibia detalla los tipos de carretera y su estado, y errores que evitar en una ruta en coche repasa los fallos de planificación que acaban provocando una conducción con prisas.
Cansancio y distancias
Las jornadas de conducción en Namibia son largas, el paisaje es hipnótico y hay muy poco tráfico que te mantenga alerta. El cansancio llega aquí más rápido de lo que la mayoría espera. Haz pausas, alterna al volante si viajas con otro conductor y resiste la tentación de añadir un tramo más porque en el mapa parece corto.
Planifica para llegar antes de que oscurezca. Es el hábito más valioso que puedes adoptar, y además resuelve varios problemas a la vez.
No conduzcas de noche
Carreteras sin iluminación, ganado sin vallar, fauna, grandes distancias hasta cualquier ayuda y algún peligro sin señalizar forman una mala combinación. Los kudús, en particular, son grandes, saltan cuando se asustan y están más activos al amanecer y al atardecer. En las tierras comunales, el ganado, las cabras y los burros se quedan en la calzada o junto a ella sin ningún vallado.
Si se te hace tarde, casi siempre es mejor parar en algún sitio no previsto que seguir adelante a oscuras.
Neumáticos, averías y autosuficiencia
Los pinchazos y los cortes en el flanco son el problema mecánico más habitual en un viaje por Namibia. Antes de salir de la oficina de alquiler, comprueba físicamente que la rueda de repuesto está, que está inflada y que coincide con las demás, y que el gato y la llave de ruedas están en el vehículo. Si nunca has cambiado una rueda, aprende antes de ir: puede que estés muy lejos de cualquiera que pueda hacerlo por ti.
Lleva más agua de la que crees necesitar. Una avería en una pista de grava tranquila en verano se convierte en un problema de calor mucho antes que en uno mecánico. Lleva comida, protección solar y algo de abrigo para cuando anochezca.
Comunicaciones y avisar de tu ruta
La cobertura móvil es buena en las ciudades y desaparece rápido fuera de ellas. En partes del Kunene y del extremo sur, cuenta con largos tramos sin señal.
La protección práctica no es tecnológica, es un hábito: dile a tu alojamiento adónde vas y a qué hora aproximada esperas llegar. En un país tan vacío, que alguien conozca tu ruta prevista vale más que una barra de cobertura. Para rutas realmente remotas, viajar en dos vehículos es una precaución habitual y sensata.
Fauna
El riesgo que supone la fauna de Namibia para los visitantes tiene que ver, de forma abrumadora, con los vehículos más que con los encuentros. Dicho esto, donde hay animales salvajes rigen las normas habituales: no salgas del vehículo dentro de los parques nacionales, mantén una distancia real con los elefantes y nunca te sitúes entre una manada y el agua, y no te acerques a pie a los animales en zonas sin vallar.
En el nordeste hay elefantes junto a las carreteras, incluidas las rutas principales: otro motivo por el que se desaconseja especialmente conducir de noche allí. No te bañes ni vadees el Kunene, el Okavango ni el Zambezi: hay cocodrilos e hipopótamos.
Ciudades y seguridad personal
Las ciudades de Namibia son en general tranquilas, y la mayoría de los visitantes no tiene ningún problema. Las precauciones sensatas son las habituales en cualquier lugar desconocido: no dejes objetos de valor a la vista en un vehículo aparcado, extrema la prudencia de noche en zonas urbanas, usa cajeros dentro de bancos o centros comerciales y no en plena calle, y no camines solo de noche por zonas de la ciudad que no conozcas.
Un vehículo cargado de equipaje es el objetivo más evidente que ofreces. Mantén el equipaje fuera de la vista y no dejes cámaras ni bolsas en los asientos mientras paras a comer.
Dinero y documentos
Lleva algo de efectivo. Los sistemas de pago con tarjeta de las gasolineras remotas no siempre funcionan, y una gasolinera que no acepta tu tarjeta es, a efectos prácticos, una gasolinera sin combustible. Guarda una foto o una copia del pasaporte y del permiso de conducir separada de los originales.
Salud y seguros
Los servicios médicos son buenos en Windhoek y aceptables en las ciudades más grandes, y escasos o inexistentes en las zonas remotas. Dado lo lejos que puedes estar de cualquier ayuda, conviene considerar imprescindible un seguro de viaje completo que cubra la evacuación médica, y no un simple extra.
Consulta las precauciones contra la malaria con un profesional de medicina del viajero antes de ir: el riesgo varía mucho según la región y la temporada, y se concentra en el norte y el nordeste. Tómate en serio la protección solar; la combinación de altitud, aire seco y cielos despejados quema a gente que creía estar teniendo cuidado.
En resumen
Si conduces a una velocidad sensata en grava, llegas antes de que anochezca, revisas la rueda de repuesto, llevas agua y avisas a alguien de tu ruta, habrás cubierto la gran mayoría del riesgo real de viajar por Namibia. El resto es sentido común viajero.
Para planificar el viaje, consulta nuestros itinerarios por Namibia y la mejor época para visitar Namibia; para saber qué llevar, la lista de equipaje para Namibia.
Preguntas frecuentes
¿Es Namibia segura para los turistas?
Para la mayoría de los visitantes, sí. El tráfico es escaso, la infraestructura turística está bien asentada y los delitos violentos contra turistas no son una experiencia habitual. Los riesgos reales son los accidentes de tráfico, el cansancio y el aislamiento, más que la delincuencia.
¿Es seguro recorrer Namibia en coche por tu cuenta?
Sí, y es como viaja la mayoría de los visitantes. Las situaciones que causan problemas son concretas y evitables: exceso de velocidad en grava, conducir de noche y salir sin una rueda de repuesto utilizable o sin agua suficiente.
¿Es seguro conducir de noche?
Se desaconseja firmemente. Las carreteras sin iluminación, el ganado sin vallar y la fauna activa hacen que conducir de noche sea desproporcionadamente arriesgado, y la ayuda puede estar muy lejos.
¿Necesito un seguro de viaje?
Considéralo imprescindible y no opcional, y comprueba que cubra la evacuación médica. Gran parte del país está muy lejos de un hospital.
Para la otra cara del mismo tema —qué carreteras de Namibia merecen recorrerse por sí mismas y cuáles requieren más prudencia de lo que sugiere su fama—, consulta las mejores rutas panorámicas de Namibia.
Buena parte de los consejos de seguridad anteriores parten de que no podrás simplemente llamar para pedir ayuda, algo que en amplias zonas de Namibia es cierto. Tarjetas SIM y conectividad en Namibia explica exactamente dónde se acaba la red.

